Gracias por llegarse hasta mi blog. Van a encontrar de todo un poco. Todo lo que se me ocurre y tiene forma literaria. Si en algo dudan si está escrito en serio o es una broma, apuesten por esto último. Respecto de mí: soy un escritor de cosecha tardía, con todo lo interesante que puede ser la experiencia de una vida puesta en las letras. Espero que disfruten de la lectura y me dejen sus comentarios, buenos y de los otros, me ayudan mucho.
jueves, 29 de agosto de 2013
Desilusión
jueves, 11 de abril de 2013
Sopa de letras
Entró y miró hacia los carteles luminosos para ver qué pedir. Los combos eran: autoayuda espiritual + aforismos inspiradores, autoayuda empresaria + decálogo del triunfador, literatura amorosa + frases para memorizar y literatura general + sopa de letras. Le interesó esto último, porque la sopa de letras se la guardaba para el final de su horario de trabajo, que era bastante aburrido.
Tuvo suerte porque por cincuenta centavos más le dieron las soluciones de los crucigramas, para que hiciera la comprobación.
Se sentó en una mesa a leer el texto impreso, estaba interesante, no decía su autor, pero era llevadero hasta el final. Tanto le gustó, que se quedó con ganas de más y se preguntó cómo medirían en esa biblioteca la cantidad de texto que a cada uno le satisface leer.
En su reloj vio la hora de volver a la oficina y recogió sus cosas de la mesa bien iluminada.
Al salir miró nuevamente el impactante cartel de promoción y no pudo menos que preguntarse por qué su sopa de letras parecía un folleto de supermercado, y la del cartel, un tomo de la historia del arte encuadernada en cuero con letras de oro.
viernes, 17 de febrero de 2012
Muerte antilopada
Veo el mar oxidado de siempre. Y esa playa irreverente que lo contiene, que lo pelea, que escucha sus susurros estridentes.
Voy a morir en el mar. Con una muerte analgésica y galáctica. En el instante del crepúsculo áspero.
¿Qué me espera en las profundidades acrobáticas? ¿La luz oscura de lo desconocido anidado o el desesperado resplandor del túnel platónico?
La vida encapsulada y adormecida no me seduce. Y tengo cansadas las esperanzas de nuevos intentos desconsolados.
Me falta la desaterrada fuerza de comenzar otra poesía.
Tal vez mi flácido pensamiento quede para siempre en la estación terminal y mi alma empapada ascienda un peldaño más en el mármol eterno.
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miércoles, 12 de octubre de 2011
Reflexiones
A veces viajo
a estaciones de tren
de mi pasado.
Me introduzco furtivo
en aulas frías
buscando rostros que se desvanecen
cuando intuyen mi mirada.
Y me desconsuelan
los amigos que quise y perdí
pero aún más aquellos
que mi memoria se niega a traer.
Veo entonces
un mundo que se podía cambiar
una juventud infinita
un amor para toda la vida.
Y me pregunto
qué cambió en mí
que siendo yo mismo
como lo atestigua mi documento
vea la vida tan diferente
más frágil, más efímera
y busque los caminos de regreso
mirando mi reloj a cada rato.
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jueves, 8 de septiembre de 2011
Aves
Como un águila divisó a la distancia su rostro de líneas perfectas.
Se le acercó sabiéndose ganador, como un pavo real.
Como una cotorra chilló cosas sin sentido entre la música ruidosa del lugar.
En la pista bailó y revoloteó como un palomo en celo.
Con la atención de un búho escuchó sus historias en el parque.
La enamoró con sus ojos de gavilán.
Sorbió como un colibrí el néctar de su cariño.
Y como hacen los hombres, después de obtener lo que quería, levantó vuelo.
lunes, 5 de septiembre de 2011
jueves, 1 de septiembre de 2011
Palabras
Juan entra en el bar donde pactaron el encuentro. Busca una mesa y pide un café, le gustaría fumarse un cigarro pero no está permitido. Entonces se pone a canturrear una canción que habla de un amor que se rompe, como el de él con Ana. Las palabras de la canción se elevan, tal vez impulsadas por la melodía. En lo alto de la cortina quedan enredadas y al rato se ve que van perdiendo su tinte. Sólo se mantiene “desamor”, que tarda en desaparecer.
Ana llega y pide un cortado. Como es usual para entrar en clima, empiezan a hablar del calor y otras obviedades. Las palabras dichas apenas se pueden distinguir por su vaguedad y falta de importancia y se van desvaneciendo a medida que descienden.
De pronto Juan toma la iniciativa para tratar el tema que los reúne: que él está enamorado de otra mujer. Las palabras de su boca salen gruesas y en letras de molde oscureciendo por momentos el espacio que lo separa de Ana. Los ojos de ella se llenan de lágrimas y le responde con voz balbuceante. Pálidos vocablos en minúscula, de trazos inseguros aparecen y caen inevitablemente sobre la mesa, deshaciéndose.
A Juan, que le costó comenzar, lo va animando cada vez más la idea de terminar todo de una vez. Varias de sus palabras, desconsideradas, punzantes, definitorias, caen dentro de la taza de ella, que al sorber un trago, siente que su aparato digestivo se convulsiona.
Ana toma su cartera y se va. Juan paga y sale también, deseoso de fumar su cigarrillo.
El mozo junta los pocillos, limpia la mesa de tanta palabra triste y acomoda el florero.
domingo, 7 de agosto de 2011
Nanorrelatos * II
Ella se fue y él se quedó con una obra sin personajes.
Para cuando llegó la herencia de sus padres, sus hijos ya esperaban la de él.
Pensó en hablarle de amor, pero vio soledad de sentimientos en sus ojos.
Una verja detiene el vuelo de una bandada de niños.
A pesar de su empeño, sólo pudo despertar en ella un amor esquelético, que apenas se sostenía.
Fue a lavarse la cara y un asesino oculto detrás del espejo dio cuenta de sus años.
Culpó a esa lágrima pionera de provocar tanto llanto.
Fue sólo verlo y el alma se le llenó de colibríes.
La tinta desteñida de un pasado rutinario le manchaba el presente.
Quise besarla y me quedé en la comisura de mi deseo.
(*) Relatos por diez a la menos 9
viernes, 1 de julio de 2011
Desenfrenos
El Departamento de Propulsión ya estaba trabajando en agregarle válvulas al motor y en pocas semanas presentó uno que, con igual cilindrada, incrementaba en un 20 % sus revoluciones y su potencia.
Montado éste en el prototipo, los ingenieros del Departamento de Dispositivos de Seguridad buscaron un nuevo freno de estacionamiento.
Por medio de un engranaje reductor lograron aumentar la presión sobre las zapatas y presentaron un freno que activado, no permitía que el auto se moviera ni con la máxima potencia del motor.
En el Departamento de Propulsión se pusieron a trabajar nuevamente, en ningún modelo anterior de la fábrica, el freno de estacionamiento había podido impedir que un auto se moviera si se lo aceleraba adecuadamente.
Cambiando la longitud de las bielas aumentaron la cilindrada y la potencia, de modo que el prototipo logró moverse a pesar de tener el freno activado.
Viendo esto al Departamento de Dispositivos de Seguridad no le quedó otro recurso que ensanchar las campanas y las zapatas para aumentar la superficie de fricción. El nuevo modelo apenas se balanceó cuando se lo aceleró en primera con el freno puesto.
El Departamento de Propulsión modificó los parámetros de la inyección multipunto logrando más potencia y el de Dispositivos de Seguridad la ubicación y el tamaño de la palanca de freno, que le permitía ejercer una fuerza mayor.
Entretanto el Departamento de Martketing decidó hacer un redireccionamiento del producto que fue calurosamente bien recibido por el Directorio. Se decidió relanzar el modelo para la 3º edad, un segmento de mercado un poco desatendido y de gran crecimiento. Entre las características del nuevo usuario, detalladas en el memorandum enviado al Directorio, está el usar velocidades y aceleraciones moderadas y jamás intentar mover el auto con el freno de estacionamiento activado.
martes, 21 de junio de 2011
Nanorrelatos* I
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Había nacido de un armisticio en el divorcio de sus padres.
Él le habló del rojo, ella del violeta y, por supuesto, no combinaron.
Atrajo noches interminables con su insomnio tenáz.
La cometa de caña y papel tironeó del hilo, codiciando el infinito.
Sus celos resultaron más interesantes que su amor.
Estalló el verano y el sol asalta los balcones desarmados.
Comencé a hacerte el amor desde la comisura de tu sensualidad.
Su alma gregaria no soportó la soledad de la muerte.
Abrió la cama para acostarse, entre sábanas de verde soledad.
Encontró al paso de su mano, ojales sabios de seducción.
(*) relatos por diez a la menos 9
miércoles, 18 de mayo de 2011
Laberinto
Fue fácil entrar en tu laberinto. Tus galerías estaban decoradas de labios filigranados, de miradas aterciopeladas y frases de ternura envolvente.
Y me gustó ir recorriendo al azar patios de caricias campestres, salas señoriales de complicidad y distancia simuladas y balcones de arrebatos con luz de luna.
No había encontrado, hasta entonces, los bajoescaleras de celos machimbrados, ni los galpones de pequeñas rencillas guardadas. No conocía el hedor de rincones impregnados de envidia ni el cesto de ropa sucia de amores no olvidados.
Ahora busco la salida. Quisiera irme cautelosamente, sin pisotear ningún sentimiento florecido de tu jardín.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
Ropa de procesión
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Oh María, Madre mia
Virgencita de Luján
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¡Qué hermosa es la virgen! ¡Todos la admiran!
Como es su día la sacamos a pasear por el barrio. No somos muchos, el Padre José dice que somos los elegidos. Yo no falto nunca a estas ocasiones. Me pongo mi vestido marrón oscuro y me cuelgo el rosario al cuello.
Me imagino que los vecinos nos debe admirar cuando pasamos con la imagen por sus calles. Deben pensar: ¡qué bien lo que hace esta gente, está adorando a la virgen para que luego todos tengamos más felicidad! Alguno pensará: yo no tengo constancia de ir todos los domingos a misa, apenas para pascua, ¡qué bueno que haya vecinos que sí van y se ocupan de esas cosas por nosotros! Porque alguien tiene que ocuparse, creo. Sino Dios no sabría qué necesitamos de él. Y tampoco
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Amparadme y guiadme
a la patria celestial.
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¿Y José qué haría? ¿Qué haría para que no le crezcan pelos en las palmas de las manos? O a lo mejor tenía otra. Tenía una virgen en casa y una mujer común afuera. Entonces María era como cornuda. Virgen y cornuda, extraña combinación. Hay que tener conducta para seguir virgen con tanta tentación. Yo, esforzándome, hubiera llegado a los diecinueve, pero más no.
Pobre José, le tocó lo peor. Con María, sólo amor platónico. Hijos propios no tuvo, pero tuvo que criar y alimentar a Jesús. Y Jesús proclamando a los cuatro vientos que no era hijo de él sino del Otro Padre. Nosotros ya lo entendimos, pero en ese tiempo debió de haber sido difícil. Y su paso a la historia no fue el mejor. No recuerdo ninguna oración que le hayan hecho a José para rezarle.
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Oh María, madre mía
Virgencita de Luján
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Pero María está hermosa con ese vestido hasta los pies, hecho con hilos dorados y sedas finas. Debe tener enaguas almidonadas o algo así, porque ella es delgadita. ¿Cuándo se habrá puesto esos vestidos? Porque era de familia pobre. Y el hijo no se le casó, que podría estar bien de madrina así. Aunque dicen que la madrina no tiene que opacar a la novia. Y famosa se hizo después, cuando Jesús fue grande y empezó a hacer milagros. ¿Se habrá hecho vestuario para esas ocasiones? Pero cuando Jesús fue crucificado al menos tendría cincuenta, para aquella época, una vieja. A lo mejor por eso se decidió a hacer sus apariciones con hermosos vestidos. Yo hubiera hecho lo mismo. Y me hubiera aparecido así, jóven y bien empilchada. Como Mirta Legrand.
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Amparadme y guiadme
a la patria celestial.
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Acá tenemos que dar la vuelta para entrar de nuevo a la capilla. Cuánta gente, creo que volvimos muchos más de los que salimos. Lo que pasa es que la fe es contagiosa. Yo hago bien en venir a todas las procesiones, me estoy ganando el cielo. Porque si una reza sola en su casa, Dios puede ser que la escuche, puede ser que no. Pero a esta multitud de gente caminando por la ciudad, la tiene que ver de allá arriba. Y cuando le llame la atención y mire con detalle, seguro que me va a ver a mi. A lo mejor debería haberme vestido más llamativa, pero me pareció que era mejor ropa oscura. Nadie dice qué ropa hay que traer. Después le voy a preguntar al Padre José... no me había dado cuenta, se llama como el padre de Jesús. Y también le toca lo de la abstinencia sexual. A lo mejor hace como el otro José y tiene algo por afuera. A mi nunca me insinuó nada. ¡También! ¡Con esta ropa oscura que traigo a las procesiones!
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viernes, 28 de mayo de 2010
Detenerse
Hay veces en que uno se detiene. Viene empujado por las obligaciones, lo que queda por hacer, lo que convendría que ya esté realizado y no lo está…Y hace un alto.
Y piensa.
Y pienso.
Sé que cada mañana me miro al espejo, me digo que empiezo un mundo nuevo y lo hago. Pero hay un sendero que va quedando atrás. ¿Qué cosas voy dejando a un costado sin darme cuenta? ¿Qué cosas la vida me va llevando para dejarme otras en su lugar?
Lo que viví.
Toda esa gente que se cruzó en mi camino y no he vuelto a ver.
Personas que quise y se las llevó la circunstancia.
Alguien que me amó y yo olvidé.
El cariño de mi abuela que ya no está.
Profesiones que tuve y que ya no las siento mías.
La habitación que aparece cuando apago la luz.
Infinitos preparativos de un casamiento.
El gato Mimoso despertándome de la siesta.
Una mamadera a las 3 de la mañana.
Una guardia de hospital a las 6.
Mi primera fotografía bien pagada.
Aplausos en una conferencia donde soy orador.
Aquellos momentos únicos.
El día anterior al primer beso.
El día siguiente.
Mi hija bebé durmiéndose cansada de llanto en mis brazos.
Una playa de risas infantiles en San Clemente.
Entrar al primer departamento propio y verlo como un palacio.
Una noche de pasión sin entender el idioma.
El reflejo de la ventana en la sedosidad de una piel morena.
El espacio de mi niñez.
Una sortija como trofeo de mi habilidad.
Zapatitos blancos arruinados en su estreno.
Un padre colérico enfurecido por cualquier cosa.
Una trinchera de caños pluviales donde esconderse y jugar.
La niña de enfrente mostrando la bombacha.
Yo pidiendo ver más.
Una maestra enamorándome.
Larguísimas noches sin electricidad.
Versos de amor con rima sin destinataria.
María del Carmen.
Las historias de mi madre caminando a casa de la abuela.
Su paso imposible de alcanzar.
El Dios de la Hermanas Azules.
Mis esfuerzos por creer.
El fin del mundo en el fin de la primaria.
Liliana y mi timidez apenas púber.
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miércoles, 3 de febrero de 2010
Primicias
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Sabida es la puja periodística entre los dos canales nacionales de noticias. Ya en el primer día del año se empezó a disputar cuál sería el líder en audiencia. Cada canal convocó a la totalidad de su personal para una jornada especial, no sólo para la producción de noticias, sino también para el monitoreo de su competencia.
En el canal de noticias ABC encargaron a un notero que entrevistara al primer turista en arribar a Mar del Plata. Otro fue destinado a grabar el llanto del primer bebé nacido en Buenos Aires.
Pero el canal Primicias los sorprendió anunciando la nota al ganador de la primera bolilla del Casino de Mar del Plata y la primera boleta de tránsito en calles porteñas.
Entonces ABC instruyó a sus periodistas para conseguir el primer beso del año en los boliches de Constitución y el primer cliente en confundirse con un travesti en el Microcentro porteño.
Primicias no quiso quedarse atrás y destinó su personal a buscar el primer marido engañado con un guardavidas en
Ahora sí, el canal ABC, no pudo hacer otra cosa que destinar todo el personal posible, incluso al que se hallaba de licencia, a buscar la primera lágrima adolescente derramada por amor en la ciudad balnearia y la primera muela fisurada por un turrón de Alicante en esta Capital.
Fue un comienzo de año pocas veces registrado. Quienes siguieron esta maratón de noticias supieron la altura de la primera ola, el título de la primera película porno alquilada y la primera pareja que se deshizo tras un mensaje delator en el celular.
Pero no fueron muchos, la mayoría de la población seguía en los otros canales las alternativas de la renuncia del presidente, producida curiosamente, el primer día del año.
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viernes, 22 de enero de 2010
Palmira
La voy a llamar por teléfono. Estoy decidido. Lo vengo postergando un poco, pero creo que hoy es el mejor día. Le voy a mostrar mis sentimientos y ella se va a dejar seducir por mí.
Ahora es un poco temprano. Antes de las 9 seguro que Palmira no se levanta. Cuando vivamos juntos la voy a despertar con mis besos y le va a encantar madrugar.
Podría llamarla ahora, ya son las 9:30. Ella estará desayunando su té con tostadas en la mesa de la cocina, me la puedo imaginar. Me va a gustar que más adelante ella me ofrezca una tostada con manteca mientras yo leo la sección deportiva del diario. Pero para atender el teléfono va a tener que levantarse, puede sacudir la mesa y volcar el té en el platito, a mí me pasa. O atenderme apurada para que no se le enfríe. Ahí estoy mal, porque preciso tiempo para llevar la conversación adonde yo quiero. Mejor espero que termine su desayuno.
Ahora podría ser, son casi las 12. Debe estar haciendo las tareas de la casa. ¡Qué hermosa debe estar con el delantal y el cabello recogido en una colita! Tal vez cuando estemos juntos y yo falte al trabajo un día, la vea así. Voy a intentar abrazarla por detrás y besarle el cuello y ella me va a rechazar diciendo que tiene mucho para limpiar. Quizá ahora se esté acordando que tiene que hacer compras y los negocios van a cerrar. Va a estar saliendo y volviendo a entrar para descolgar el teléfono. Me va a atender con disgusto, pensando cómo arreglarse con lo que tiene si no llega a comprar nada. No es momento para llamar.
Ya son más de las 3, tal vez sea la hora oportuna. Ya se levantó de dormir su siesta. Estará poniendo la pava para unos mates. ¡Cómo me gusta una mujer que sabe hacer mate! Para mí no hay felicidad más grande para un hombre que su compañera le cebe unos amargos con bizcochitos de grasa. ¿Sabrá hacer bizcochos caseros? Tengo que preguntarle. ¿Y si todavía no se levantó? ¿Y si se quedó un rato más porque la comida le cayó pesada? No voy a despertarla con el teléfono. Cuando a mi me hacen eso me pone de muy mal humor.
Se hicieron las 6 y media. No está mal. Debe estar mirando la novela de la tarde. Eso me viene bien, está escuchando palabras de amor en boca de los actores. Y luego va a escuchar las mías. Que no serán tan bien dichas pero sí sentidas, y de un hombre de carne y hueso. Y después se las voy a repetir todos los días, para que no diga como todas, que los hombres callamos nuestros sentimientos. Pero tal vez la novela esté en su parte más interesante, cuando el protagonista se entera que murió su tío multimillonario o que su hermana no es su hermana. Y yo la estoy llamando. Y ella me dice “habláme rapidito que me pierdo la mejor parte”. No, no puedo llamarla ahora.
Ya es de noche, y de noche hay otro clima. Palmira seguro ya vio que hay luna llena. Todos nos ponemos más sensibles una noche así. Yo voy a aprovechar todas las noches de luna para llevarla al balcón a contemplar el cielo. Eso me va a abrir las puertas de una velada de mucha pasión y lujuria. A las mujeres les encanta el romanticismo. Pero no creo que me atienda el teléfono, pensará que a esta hora sólo llaman bromistas y números equivocados.
¡Qué lástima! Cuando la conocí en la cola del banco y me dio su número de teléfono pensé que iba a ser más fácil. Pero de nada me sirve tener su número si no hay horario en el día en que me pueda atender.
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miércoles, 13 de enero de 2010
La química del amor
- Lo primero que tenés que saber son las valencias de los elementos- le dijo ella.
- Las tengo en esta tabla – dijo él- y te escribí un verso en el margen blanco.
- Después los combinás de forma que las valencias coincidan – dijo ella curiosa- ¿me lo leés?
- ¿Si no tienen el mismo número no se combinan? – dijo él – Te lo leo al oído.
- Podés poner uno de valencia 2 con uno de 6 agregando un 3 adelante, me río porque me hacés cosquillas.
- Y las que tienen varios números, ¿cuál uso? Sé otro verso de memoria.
- Podés usar cualquiera, pero la sustancia resultante tiene diferente nombre, no me beses la oreja que me ponés nerviosa.
- ¿Cómo sé los nombres? ¿Puedo ver si en la boca no te pone nerviosa?
- Hay una regla nemotécnica, sólo un beso chiquito.
- ¿Cuál es la regla? ¿querés ser mi novia?
- El pico del pato y el pito del oso, bueno ¿vos me querés?
- Sí, ¿hacemos recreo?
- Un ratito, ¡pero después seguimos!
- Por supuesto, más ahora que estoy entendiendo cómo funciona la química.
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jueves, 1 de octubre de 2009
Deseo
Rumo la primera estrella
Que brilla cuando el sol pusa
Que la noche sada acusa
Y en su rigona destella
Le pido simoles deya
Le pido cambas sabinas
Quiero que nuevas adimas
Mitoquen mis alumaves
Pero la estrella no sabe
Cómo argolar las supinas.
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lunes, 14 de septiembre de 2009
Sabores
El agua no tiene sabor.
O lo tiene de una forma muy particular. A veces pienso que cuando la bebo me hace sentir el sabor de mi propia boca. Como un beso apasionado, que me deja sentir el gusto de otra boca. Y quizá lo que más me excita es la humedad de la otra boca.
¡Algunas veces el agua tiene sabor excitante!
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jueves, 23 de julio de 2009
Oración
Padre nuestro que estás en los cielos. Seguro que a Dios lo imaginaron en el cielo por lo de infinito y desconocido. Cuando conozcamos más el universo, ¿Dónde lo pondremos?
Santificado sea tu nombre. O sea, le ponemos “San” adelante. ¿Como queda mi nombre con San adelante? “San Gabriel”, suena bien, claro, todos los nombres tienen un santo. Para que aparezcan más santos habría que inventar más nombres.
Venga a nosotros tu reino. Debe ser como una herencia, cuando Dios se muera nos tocan sus bienes. Pero repartidos entre tantos y después de deducir impuestos, en una de esas no nos queda nada.
Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. O mejor podría elegir el cielo para su voluntad y dejarnos la tierra para nosotros y no meterse tanto. El Papa quedaría descolocado. Un representante sin voz ni voto. Podría ocuparse de tramitar los permisos de las naves que atraviesan el cielo.
El pan nuestro de cada día danoslo hoy. Mañana ya está seco. Sino que sea galleta, que dura más. La panadería cerca de mi casa hacía unas galletas marineras que no las he vuelto a comer. Tal vez tuviera inspiración divina.
Perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Igual, cuando no te quieren pagar, no te pagan. Yo ni me gasto en mandar cartas-documento. Ahí no se si perdono o me resigno a no cobrar.
Y no nos dejes caer en la tentación. A mi me gusta caer de vez en cuando en alguna. Un chocolate en el medio del régimen, comprar algo superfluo, apoyar a alguna mujer en el subte…
Más líbranos del mal. ¿De qué mal? ¿Del mal de ojo? ¿Del mal de Chagas? ¿Del mal del San Vito? Debe ser de ese, que es un mal santo.
Amén. Que es “Así sea”. Como “Colorín Colorado”. Como “Fueron felices y comieron perdices”. ¡Qué ganas de ir a cazar perdices al campo! Voy a limpiar la escopeta. Y a seguir rezando para que no llueva el fin de semana.
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