- Lo primero que tenés que saber son las valencias de los elementos- le dijo ella.
- Las tengo en esta tabla – dijo él- y te escribí un verso en el margen blanco.
- Después los combinás de forma que las valencias coincidan – dijo ella curiosa- ¿me lo leés?
- ¿Si no tienen el mismo número no se combinan? – dijo él – Te lo leo al oído.
- Podés poner uno de valencia 2 con uno de 6 agregando un 3 adelante, me río porque me hacés cosquillas.
- Y las que tienen varios números, ¿cuál uso? Sé otro verso de memoria.
- Podés usar cualquiera, pero la sustancia resultante tiene diferente nombre, no me beses la oreja que me ponés nerviosa.
- ¿Cómo sé los nombres? ¿Puedo ver si en la boca no te pone nerviosa?
- Hay una regla nemotécnica, sólo un beso chiquito.
- ¿Cuál es la regla? ¿querés ser mi novia?
- El pico del pato y el pito del oso, bueno ¿vos me querés?
- Sí, ¿hacemos recreo?
- Un ratito, ¡pero después seguimos!
- Por supuesto, más ahora que estoy entendiendo cómo funciona la química.
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