Gracias por llegarse hasta mi blog. Van a encontrar de todo un poco. Todo lo que se me ocurre y tiene forma literaria. Si en algo dudan si está escrito en serio o es una broma, apuesten por esto último. Respecto de mí: soy un escritor de cosecha tardía, con todo lo interesante que puede ser la experiencia de una vida puesta en las letras. Espero que disfruten de la lectura y me dejen sus comentarios, buenos y de los otros, me ayudan mucho.
viernes, 12 de diciembre de 2014
viernes, 28 de noviembre de 2014
Malentendido
Te juro que no es lo que parece. Si me dejás,
puedo explicártelo todo. Tranquilizate por favor. Vas a ver que es sólo un
malentendido. Su número está en mi teléfono por una cuestión exclusivamente
laboral. Como trabajamos en lugares opuestos de la oficina, a veces tengo que
consultarle algo, si va a hacer café por ejemplo, entonces en vez de levantarme
le mando un mensaje. Ves que sencillo.
También lo del horario te lo puedo explicar. Todos
tenemos que cumplir una tarea semanal, y este viernes a Chochi, quiero decir, a
la Sra. Teresa
y a mi nos quedaba trabajo por completar y nos tuvimos que quedar unas horas
más a pesar de lo cansados que estábamos, es sólo eso. Todos los viernes hay
empleados que hacen lo mismo.
Lo de la ropa es muy simple también. Siempre
vienen a vender ropa a principio de mes y la dejan un par de días para que
elijamos. Como estábamos atrasados la Sra.
Teresa y yo no pudimos elegir, así que no tuvimos más remedio
que probarnos algunas prendas antes que el lunes temprano las vengan a retirar.
Y bueno, uno no puede probarse ropa sin desvestirse.
Y yo no estaba haciendo nada con mi lengua
como parecía. Fue que ella me dijo que estaba sintiendo una molestia en su
vulva y me pidió si yo podía ver qué era, ya que ella no se podía observar ahí.
¿Qué podía hacer yo? ¿Decirle que vaya a buscar un espejo, sabiendo que en la
oficina no hay?
Yo le tengo lástima porque es una persona con
muchos problemas de salud, en especial en lo pulmonar. Por eso tal vez la
habrás escuchado con respiración entrecortada cuando llegaste. Yo ya le iba a
decir que le convenía hacerse ver por un médico, puede ser algo delicado.
Estoy seguro que la ofendiste con tus gritos y
exclamaciones y creo que le debés una disculpa. Somos gente civilizada y cuando
uno no entiende algo tiene que pedir la correspondiente explicación y no
lanzarse como fiera sólo por
suposiciones que luego va a ver que son falsas.
Para hacértela más fácil la invité que venga
el sábado a la noche. Picamos algo, tomamos unas cervezas, escuchamos música y
vos le podés pedir disculpas. Vas a ver que es una persona muy comprensiva y te
va a entender.
Confiá en mí, que ella te va a perdonar y
además, lo vamos a pasar muy bien.
.
viernes, 21 de noviembre de 2014
Dientes
Algunas veces,
pongo a andar al revés
los engranajes de mi cabeza.
Desarmo pensamientos sesudos
despeino ideas
me burlo de la conciencia.
Y juego a esconderle
los dientes postizos a la muerte.
Pero muy de vez en cuando.
Etiquetas:
dientes,
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poesía
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